La noche estrellada – Van Gogh

cuadro van gogh

La noche estrellada es una pintura al óleo, obra del famosísimo pintor Vincent Van Gogh, considerada por muchos su mejor obra y sin duda una de las más conocidas. La obra fue pintada en 1889 y  muestra la vista exterior que el autor podía observar desde la ventana de su habitación en el sanatorio de Saint-Rémy-de-Provence donde estuvo recluido los últimos años de su vida. Actualmente se puede encontrar en el Museum of Modern Art of New York (MoMa).

Aunque la pintura representa la noche, fue pintada por el autor durante el día y en su estudio, ya que no tenía permitido pintar en su habitación del sanatorio.  Sin embargo sí podía hacer bocetos en tinta o carboncillo. De hecho esa misma vista fue pintada 21 veces por el pintor representando diferentes partes del día y varias condiciones meteorológicas.

A pesar del reconocimiento actual de la obra, el autor no estaba en absoluto orgulloso de ella y en algunas cartas hacía referencia a ella como un fracaso. En otra misiva hablaba sobre dejarse llevar por la abstracción como le ocurrió en las estrellas representadas en forma de remolinos como ocurre en La noche estrellada y de la equivocación que esta aproximación a la pintura le parecía.

Las interpretaciones de los elementos de La noche estrellada han sido muchas y variadas a lo largo de la historia. En el cielo estrellado se han identificado Venus o incluso la constelación Aries, galaxias en forma de espiral o cometas. El pueblo normalmente se identifica como una recolección de la ciudad natal de Van Gogh o como el pueblo de Saint-Rémy aunque en ambos casos fue una adición del autor a la vista desde su ventana. Los cipreses y su significado ligado a la muerte también han generado mucho debate, aunque algunas cartas del autor apuntan a un interés en ellos más formal que simbólico.

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Museos en contexto

La definición clásica de los museos sería algo parecido a esto: un museo es una institución duradera, sin finalidad lucrativa, dispuesta  al servicio y desarrollo de la sociedad,  abierta al público y que se ocupa de adquirir, conservar, investigar, transmitir información y  testimonios materiales de los individuos y su medio  ambiente, con fines de estudio, educación y recreación.

Historia de los museos

Los museos tienen su origen en la antigua Grecia donde el concepto era representado por dos instituciones: el museion, donde se recogían los conocimientos de la humanidad y la pinakothéke, donde se conservaban objetos de valor histórico o artístico.  Estos modelos se transformaron durante la edad antigua en los tesoros,  por un lado la Iglesia era la que aglutinaba el conocimiento humano y por otro lado las cortes y las grandes burguesías poseían los tesoros materiales. Así se llegó durante el siglo XVII a la creación de los museos, tal como los reconoceríamos hoy en día, como instituciones que comprendían colecciones privadas surgidas del seno de la monarquía y la aristocracia que imponían y legitimaban obras seleccionadas bajo sus propios ideales.  Estos sólo podían ser visitados por personas ilustres y distinguidas. Los primeros museos públicos nacen amparados por la Revolución Francesa y como espacios para permitir la contemplación de colecciones preestablecidas. Este concepto va evolucionando lentamente y se empieza a educar y a hacer partícipe al espectador, tomando conciencia del gran poder que podían ejercer los museos en su audiencia.

Museos contexto

Las visiones más modernas sobre la cultura y el entendimiento de ésta han hecho posible que se ampliara el rango de elementos considerados válidos para ser expuestos en museos, haciendo evolucionar no tanto el concepto de museo, que más o menos ha permanecido estático a lo largo de los siglos, sino de “objeto museable”.

Museos de arte y su papel actual

Centrándonos en el punto de vista artístico,  los museos siempre han sido instituciones que sirven para actualizar y legitimar lo cultural y lo artístico. En su origen esto venía dictado por el criterio del monarca o aristócrata que poseía la colección, pero en la actualidad el concepto sigue siendo el mismo a una escala diferente. Esto ha provocado que el concepto de museo haya sucumbido al revisionismo que caracteriza la cultura contemporánea. Desde la mitad del siglo XX han sido múltiples las figuras que han intentado analizar el papel actual de los museos en la sociedad, llegando a cierto nivel de contrasentido. Por un lado, la constante aceleración de la cultura lleva a una obsolescencia cada vez más veloz de objetos, fenómenos y movimientos artísticos. El museo se erige entonces como la institución ejemplar que colecciona y  preserva  lo que ha sucumbido a los estragos de la modernización. Sin embargo, parte del discurso típico de la cultura moderna incluye el ataque hacia el museo como institución.  El ejemplo más agravante está en las vanguardias históricas, siendo los movimientos que desde principios del siglo XX arremetieron más duramente contra la figura del museo. Paradójicamente, los productos artísticos de las vanguardias fueron prontamente incluidos dentro del ámbito del museo.

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El Guernica y la República

El Guernica de Picasso destaca por muchas cosas y aparte de su valor artístico, es una de las obras de arte moderno de la que se pueden hacer  más interpretaciones. Siempre se le ha dado una connotación política y reivindicativa respecto a la guerra, aunque nunca ha quedado claro. A esto siempre ha ayudado el hecho de que el propio artista nunca haya sido muy explícito en lo que el cuadro significaba. Probablemente los elementos individuales del cuadro quedarán sin descifrar después de la muerte del artista, pero hay algunos elementos que han tenido una interpretación bastante polémica y aquí vamos a discutir la interpretación que se ha hecho de uno de ellos: la mujer del quinqué como representación de la República.

Picasso y la política

Antes de que cunda el pánico, vamos a intentar situar el contexto para ver de dónde sale esa idea. Para empezar, está claro Picasso tenía unas ideas políticas bastante definidas en la época en la que pintó el Guernica. Por un lado, el cuadro fue solicitado en 1937 por el gobierno de Juan Negrín, último presidente de la II República. Y aunque el artista al principio no estaba dispuesto a usar sus obras con fines propagandísticos, finalmente accedió a ello. Ese mismo año Picasso había realizado su obra “Sueños y mentiras de Franco”, que eran dos grabados similares a cómics donde caricaturizaba al general Franco y denunciaba su golpe de Estado.

Además de esto, hay varios acontecimientos durante la vida del artista que confirman las ideas políticas de Picasso. Por un lado, unas declaraciones del propio artista mientras pintaba el Guernica donde dijo “En mis obras recientes expreso mi execración de la casta que ha hundido a España en un océano de dolor y de muerte” haciendo referencia al golpe de Estado y a la consecuente guerra. En otra ocasión, estando en París, unos agentes alemanes interesados en el Guernica le preguntaron: “¿Lo hizo usted?”, a lo que él contestó: “No…usted.” En algunos bocetos del Guernica aparecen, además, algunos símbolos políticos como la hoz y el martillo que luego serían desechados para la obra final.

Guernica y República y Guernika

Poco después de la creación del cuadro y una vez finalizada la Exposición Internacional de 1937 para el cual había sido encargado el Guernica, la obra viajó a los Estados Unidos y se instaló en el MoMa en 1942. En los años 60 Franco inició los trámites para que volviera la obra a España, pero el propio pintor se negaba a ello y años más tarde, escribió directamente al museo pidiendo que no se devolviera el cuadro hasta que se reinstauraran las libertades públicas. Esto acompañado con su frase “El Guernica solamente volverá a España con la República” dejaban clara la postura del pintor frente a la dictadura.

El Guernica y la república

Teniendo en cuenta todos estos datos, queda claro que Picasso era democrático y pacifista; como hasta el momento la mayor forma de democracia se había visto durante la II República, no es de extrañar que la defendiera. Y entonces desde aquí, ¿cómo se puede llegar a decir que la mujer del quinqué representa a la República? En primer lugar hay que analizar la luz de la obra. Se contraponen dos elementos muy cercanos pero muy diferentes, por un lado la bombilla o luz artificial y el quinqué o la vela que lleva la mujer. De estos dos elementos el único que ilumina realmente es el segundo, ya que la bombilla aunque parece brillar no aporta luz a las figuras del cuadro. Además, esta luz ocupa la parte principal del cuadro, siendo el vértice superior del triángulo central. Se puede decir que esta luz, o la República, es la única que puede iluminar el camino de la gente que ha sufrido los estragos de la guerra.

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