El Guernica y la República

El Guernica de Picasso destaca por muchas cosas y aparte de su valor artístico, es una de las obras de arte moderno de la que se pueden hacer  más interpretaciones. Siempre se le ha dado una connotación política y reivindicativa respecto a la guerra, aunque nunca ha quedado claro. A esto siempre ha ayudado el hecho de que el propio artista nunca haya sido muy explícito en lo que el cuadro significaba. Probablemente los elementos individuales del cuadro quedarán sin descifrar después de la muerte del artista, pero hay algunos elementos que han tenido una interpretación bastante polémica y aquí vamos a discutir la interpretación que se ha hecho de uno de ellos: la mujer del quinqué como representación de la República.

Picasso y la política

Antes de que cunda el pánico, vamos a intentar situar el contexto para ver de dónde sale esa idea. Para empezar, está claro Picasso tenía unas ideas políticas bastante definidas en la época en la que pintó el Guernica. Por un lado, el cuadro fue solicitado en 1937 por el gobierno de Juan Negrín, último presidente de la II República. Y aunque el artista al principio no estaba dispuesto a usar sus obras con fines propagandísticos, finalmente accedió a ello. Ese mismo año Picasso había realizado su obra “Sueños y mentiras de Franco”, que eran dos grabados similares a cómics donde caricaturizaba al general Franco y denunciaba su golpe de Estado.

Además de esto, hay varios acontecimientos durante la vida del artista que confirman las ideas políticas de Picasso. Por un lado, unas declaraciones del propio artista mientras pintaba el Guernica donde dijo “En mis obras recientes expreso mi execración de la casta que ha hundido a España en un océano de dolor y de muerte” haciendo referencia al golpe de Estado y a la consecuente guerra. En otra ocasión, estando en París, unos agentes alemanes interesados en el Guernica le preguntaron: “¿Lo hizo usted?”, a lo que él contestó: “No…usted.” En algunos bocetos del Guernica aparecen, además, algunos símbolos políticos como la hoz y el martillo que luego serían desechados para la obra final.

Guernica y República y Guernika

Poco después de la creación del cuadro y una vez finalizada la Exposición Internacional de 1937 para el cual había sido encargado el Guernica, la obra viajó a los Estados Unidos y se instaló en el MoMa en 1942. En los años 60 Franco inició los trámites para que volviera la obra a España, pero el propio pintor se negaba a ello y años más tarde, escribió directamente al museo pidiendo que no se devolviera el cuadro hasta que se reinstauraran las libertades públicas. Esto acompañado con su frase “El Guernica solamente volverá a España con la República” dejaban clara la postura del pintor frente a la dictadura.

El Guernica y la república

Teniendo en cuenta todos estos datos, queda claro que Picasso era democrático y pacifista; como hasta el momento la mayor forma de democracia se había visto durante la II República, no es de extrañar que la defendiera. Y entonces desde aquí, ¿cómo se puede llegar a decir que la mujer del quinqué representa a la República? En primer lugar hay que analizar la luz de la obra. Se contraponen dos elementos muy cercanos pero muy diferentes, por un lado la bombilla o luz artificial y el quinqué o la vela que lleva la mujer. De estos dos elementos el único que ilumina realmente es el segundo, ya que la bombilla aunque parece brillar no aporta luz a las figuras del cuadro. Además, esta luz ocupa la parte principal del cuadro, siendo el vértice superior del triángulo central. Se puede decir que esta luz, o la República, es la única que puede iluminar el camino de la gente que ha sufrido los estragos de la guerra.

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